lunes, 29 de noviembre de 2021

 ¡Bienvenido un día más!

Acuérdate de decirnos que día es hoy, en que mes estamos y en que año.

Hoy toca leer el siguiente texto, responder a unas preguntas y recordar una canción que ya conocéis.

EL PRECIO DEL HUMO

Un día, un campesino fue a la ciudad a vender los productos de su cosecha. De regreso casa, entró en una posada a descansar un rato .Como era día de mercado, la posada se encontraba llena de gente.

-¿Qué quieres comer?-le preguntó el posadero.

-Una hogaza de pan y un jarrillo de vino-respondió el campesino.

Mientras el posadero se alejaba, el campesino fijó sus ojos en una pieza que estaba asándose en la chimenea y que desprendía un olor delicioso. ¡Cuánto le gustaría tomar un poco de aquella carne!  Pero... ¿a saber cuánto costaba!

Al cabo de un rato, el posadero regresó con el pan y con el jarrillo de vino. El campesino empezó a comer sin apartar los ojos del asado... ¡olía tan bien!

De pronto tuvo una idea. Se levantó con el pan en la mano y se acercó al fuego. Colocó el pan sobre el humo que desprendía el asado y esperó unos minutos. Cuando el pan se impregnó bien de aquel olor suculento, lo retiró del fuego y se dispuso a comer. Pero al ir a morderlo oyó una voz que gritaba:

-Te crees muy listo, ¿verdad? Intentabas engañarme, pero tendrás que pagar lo que me has robado.

Los gritos del posadero despertaron la curiosidad de la gente. Las conversaciones se interrumpieron y todo el mundo miró hacia los dos hombres.

Yo... yo no te he quitado nada. Te pagaré el pan y el vino-dijo el campesino.

-Sí, claro... ¿y el humo, que? ¿Acaso no piensas pagarlo?

El campesino, sin salir de su asombro, intentaba defenderse.

-El humo no vale nada, pensé que no te importaría...

-¿Cómo que el humo no vale nada? Todo lo que hay en esta posada es mío. Y quien lo quiera, debe pagar por ello.

En ese momento un noble que se encontraba comiendo en la posada con otros ilustres caballeros intervino en la discusión:

- ¡Cálmate posadero! ¿Cuánto pides por el humo?

- Me conformo con cuatro monedas-respondió satisfecho el posadero.

El pobre campesino exclamó preocupado:

- ¡Cuatro monedas! Es todo lo que he ganado hoy.

Entonces el noble se acercó al campesino y le dijo algo en voz baja.

El campesino abrió su bolsa y le dio sus cuatro monedas al caballero.

- Escucha posadero - dijo el noble haciendo sonar en su mano las cuatro monedas-Ya estás pagado.

- ¿Cómo que ya estoy pagado? ¿Dadme las monedas!

¡Clin, clin!, sonaban las monedas en la mano del noble.

- ¿Las monedas? -preguntó el noble-. ¿Acaso se comió la carne el campesino? Él sólo cogió el humo. Pues para pagar el humo del asado bastará con el ruido de las monedas.

Y ante las risas de todos, el posadero no tuvo más remedio que volver a su trabajo y dejar marchar tranquilamente al campesino.

 

1.- ¿Dónde sucede la historia? 

-En un restaurante de una ciudad.

-En la posada de un pueblo.

-En la posada de una ciudad.

2.- ¿Quién es el protagonista? 

3.- ¿Cómo es el posadero? 

-Torpe.         

-Abusón.              

-Respetuoso.

4.- ¿Cómo es el caballero? 

-Tímido.        

-Orgulloso.          

-Ingenioso.

5.- ¿Qué oficio tenía el campesino?

                     -Ganadero.          

-Maestro.            

-Agricultor

6.- ¿Para qué entró el campesino en la posada? 

-Para comer y descansar.         

-Para charlar un rato.

-Para discutir con el posadero.

Y como hoy la actividad se ha centrado en la comida y seguro que no os gusta nada comer, vamos a escuchar esta canción que conocéis y que se titula Buen Menú. Esperamos que os guste y como ya casi es la hora de comer… ¡que aproveche!


¡Hasta mañana!


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