¡Hola! Empezamos como cada día: lo primero (después de desayunar y asearse) ejercicio físico. Y ahora que ya tenemos el cuerpo en funcionamiento… vamos a poner la mente en marcha también.
Fíjate bien en la imagen. ¿Cuántos tigres ves? ¿Y ves otros animales? ¿Cuáles?
Y ahora lee el siguiente texto con atención, después te haremos unas preguntas.
D. José, era el párroco de Chinchón desde hace 33 años. En su trabajo le iba bien. Conversar y dar paz espiritual a sus feligreses era algo vocacional para él.
Jesús, un niño de 6 años, era su perdición. Era verle y comenzar a sudar. ¿Qué trastada tramará ahora este pequeño diablo?, pensaba el párroco nada más asomar sus rizos rubios por la calle principal.
En su último encuentro, D. José perdió las pestañas y todos los pelos que recubrían sus piernas. El incendio del confesionario de hace 9 meses, fue seguro provocado, repetía en voz baja el párroco de forma incesante, mientras se mordía sus uñas.
"Espabilao", el burro de D. José, también recordaba a Jesús. Por su culpa perdió dos de sus preciados dientes masticando una zanahoria de madera que artísticamente había preparado el angelito de 6 años.
Ante la próxima trastada llamaré a la policía. De tanto repetir el Nº de teléfono de las autoridades, D. José se lo sabía mejor que el rosario… 5 60 65 22, … 5 60 65 22
Contesta a las siguientes preguntas sobre el texto que acaba de leer.
1.-¿Cómo se llamaba el párroco?
2.-¿De qué localidad?:
3.-¿Cuántos años llevaba siendo párroco en ese lugar?
4.-¿Cómo se llamaba el niño que le atormentaba?
5.-¿Cuántos años tiene el niño?
6.-¿Cómo se llamaba el burro de la historia?
7.-¿Cuántos dientes perdió?
8.-¿Recuerda el teléfono de la policía que repetía el párroco de forma frecuente?
9.-¿Hace cuánto tiempo pasó lo del incendio del confesionario?
¡Hasta mañana!

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